08 de septiembre de 2015
Pei, Responsable de comunicación
Drones aplicados a la agricultura, ¿realidad o ficción?
Es conocido que los drones son el futuro. ¿Pero qué pueden hacer los drones para la agricultura? ¿Pueden recoger la fruta y llevarla a la cesta? ¿Por qué vuelan los drones y hacen fotos de los cultivos?
Es conocido que los drones son el futuro. ¿Pero qué pueden hacer los drones para la agricultura? ¿Pueden recoger la fruta y llevarla a la cesta? ¿Por qué vuelan los drones y hacen fotos de los cultivos? Para saber un poco más sobre este tema, hemos investigado el caso real de una empresa que está ofreciendo actualmente servicios con drones.

Un dron, también llamado “vehículo no-tripulado”, es una aeronave que sobrevuela la superficie terrestre con el objetivo de capturar imágenes y generar mapas, entre otras muchas funciones. HEMAV es una empresa localizada en Barcelona que trabaja a diario con drones y dispone de una línea de negocio para el sector agrícola. Para este artículo, hemos hablado con Carlos Ferraz, cofundador de la empresa HEMAV, quien nos ha explicado más cosas sobre estos vehículos que actualmente están en expansión.



La gran pregunta es: ¿Cómo pueden los drones optimizar los costes además de aumentar la producción y la calidad de nuestros cultivos? Carlos nos explica que un dron es una herramienta de adquisición de datos equipada con sensores y cámaras. Una vez recogidos los datos, si es necesario, pueden ser procesados por algoritmos. El resultado de este procesado permite a los especialistas realizar análisis avanzados. Por ejemplo, con los sensores adecuados, se pueden proporcionar recomendaciones de abonado y realizar análisis estructurales de los cultivos. Luego, los agricultores pueden tomar mejores decisiones en sus campos en cuanto a estas temáticas.

Vamos a entrar un poco en más detalle y a analizar cómo se proporcionan estas recomendaciones de abonado y de análisis estructural.

Recomendaciones de Abonado

"Para el caso del abonado, se elabora un mapa con la recomendación general de la dosis aplicable", nos dice Carlos. "Está comprobado que abonar de manera variable influye determinantemente en la productividad final", añade. Esta recomendación puede variar en función de la infraestructura de la finca:

1. La disponibilidad de tractor con sistemas de aplicación variable basados en sistemas de posicionamiento por satélite. En este caso, es posible integrar mapas de abonado resultantes de vuelos de dron.

2. Si la aplicación del abonado se realiza de forma manual, se proporciona un mapa de resolución más reducida. Luego, mediante una tableta, el agricultor puede variar la dosis en función de la zona.

3. En el caso de disponer de un sistema de fertirrigación (riego combinado con fertilización) es posible sectorizar en función de las zonas de riego.
Recomendaciones Estructurales

En este caso, el objetivo es elaborar un mapa que nos permita detectar los problemas estructurales y ofrecer recomendaciones generales sobre riego, abonado, poda, crecimiento, etc. “Si el agricultor dispone, sobre papel o de forma digital, de esta información, puede intervenir en diferentes aspectos de sus cultivos”, dice Carlos.
Para obtener más información sobre estos servicios, podéis consultar el dominio de HEMAV: Hemav.com